martes, 30 de marzo de 2010

Llegó sola...

Justo cuando la estaba preparando, la venganza llegó, pero esta vez por obra de otros. No tuve que hacer nada, pero que bien se siente. No es que sea tan divertido, pero me entretiene. Por ahora fue casualidad, pero igual lo disfruto. 

Ya se veía venir, despedías cierto olor fúnebre, caminabas como zombie, perdido y sin destino, cuan borrachito que busca sus llaves, ibas creyendo que pisabas fuerte, pero tu suelo era endeble como la caja de cigarrillos en el bolsillo del borracho, llegaste a pensar que serías invencible, pero alguien de tu séquito te entregó y los que te recibieron no tuvieron piedad, y aquí estoy yo como un espectador de tu desgracia. Pensaste que era un juego divertido, pero no sabías que las reglas se pueden comprar, nunca imaginaste que estarías fuera de competición, pero es hora de abrir los ojos. Es hora de que pruebes el gustoso sabor de la derrota.

viernes, 12 de marzo de 2010

Las entrañas hablan.

      Deberías desaparecer de una vez por todas. Y así dejas de estropear todo lo que haces, todo lo que te encargan, todo lo que te rodea. Lárgate. Déjame en paz, métete en tu vida. Deja de creer que serás feliz, no eres más que porquería. Tu futuro es predecible, serás una infeliz y solitaria persona. Nadie estará allí para acompañarte, nadie. Fisgona. El autobús que tanto esperaste ya pasó. Todas las cosas que soñaste se quedaron allí, en sueños. No tienes que creer más en tus mismas historias, abre tus ojos a la realidad y date cuenta de que eres una perdedora. Llegarás a vieja sola, sin amigos, sin amor, sin "viernes por la noche", sin una mano que acaricie tu espalda y coquetee con tu cabello. Sola y con más pena que gloria te veré. Y en ese momento, justo en ese momento, me reiré de ti.