miércoles, 14 de abril de 2010

El verdugo pedirá cacao

Ya tus días de gloria están contados. Te crees invencible, te crees lo mejor, pero te llegará la hora, cuan verdugo que es visitado por el ángel de la muerte. Desearás escapar, pero no podrás. Tus pasos al correr serán muy lentos. Allí estará el ángel de la muerte en busca de venganza. Tu cara será la de un niño al ver roto su juguete nuevo. Las lágrimas caerán al suelo como señales de tu súplica, el perdón no existe en la mente del ángel de la muerte. Tus ojos desorbitados pedirán no ver la cara del ángel, pero no hay nada que puedas hacer, porque tu hora ha llegado. La risa funesta del ángel volará en el aire y se colará por las cavidades de tus oídos, llegará a tus entrañas con el efecto del ácido sulfhídrico. Tu cuerpo caerá al suelo y retumbará como la pisada de un gigante, pero allí estarás, bajo el pie del ángel vengador. En tus últimos segundos me verás, allí estaré con una risa fresca y una mirada que quiere mucho pero que no te dice nada. Intentarás decirme que me odias, pero las palabras se te quedarán en la boca para formar los gusanos que han de comérsela. Mi reloj anunciará la hora de tu silencio.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Mierdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

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